
Todos bajo un mismo techo, amigos, enemigos, amores, temores, razones y dilaciones, sensaciones y corazones, todos bajo un mismo techo.
Pasiones, misiones, engaños y falacias, todo un mismo techo, hipocresías, engaños y relaciones todos bajo el mismo techo negro y estrellado.
Difuso, confundido, irracional e inmoral, todo bajo un mismo techo que nos vigila en el día y nos da el albedrio en la noche, todos bajo un mismo techo.
Glorias, asperezas, amores, sensaciones, besos robados y besos regalados, todo bajo un mismo techo, razones de más para decir todos bajo un mismo techo.
Amores que terminan, amores que comienzan, amores que lastiman, amores que entristecen, amores que alegran y amores venideros, observados bajo el mismo techo, oscuro, sublime, infinito e interminable.
Misterios carnales se anidan en corazones, falsos, verdaderos, sinceros, todos bajo el mismo techo presto a escuchar y a acabar con las rutinarias mitades.
Ojos observadores que esconden realidades sin enfrentar que la vida se encargo de componer de negar las razones verdaderas de su existencia, de su razón de vivir, caprichos, mentiras convenientes todas bajo un mismo techo.
Ahora pregunto quién soy, confundido entre la niebla de esta inmensa ignorancia que me regalo el destino sin saber para donde voy, y solo atino a mirar este inmenso techo que me cobija sabiendo que ella ocupara siempre su lugar, todos bajo un mismo techo pero no bajo el mismo corazón, todos bajo este inmenso techo.
ALEJANDRO MUÑOZ
28:12:09